A un año de tu ausencia aún sigo escuchando tu voz dentro de mi, sigo sintiendo tus pasos a mi lado, sigo recordando el sonido de tu risa y los miles de consejos que siempre me diste. Incluso ahora pienso que un día cualquiera entrarás por la puerta después de un largo día de trabajo y me dirás: "Hola chiquis, ya llegué", sé que es ilógico pensar en eso, pero mi subconsciente muchas veces lo piensa cuando escucho el sonido de las llaves al acercarse a la puerta, tan similar como cuando tu llegabas a casa. No te imaginas todo lo que daría por volver a estar un día más a tu lado y decirte todo lo que siempre significaste para mi y cuanto te necesito en mi vida, juro que quisiera enmendar mis errores y haber pasado más tiempo contigo, haber hecho más cosas por ti, pero sé que ahora lo único que puedo pensar es en lo que te dí mientras estuviste conmigo y en saber cuanto me amaste durante todos los años de mi vida.
Gracias por ser como eras conmigo, gracias por apoyarme siempre, gracias por darme todo, gracias por ser mi MADRE.
El papel es prudente. El papel no te es infiel, no te caga, te deja ser. No te pone cara de circunstancia, aunque le estés contando que tienes morbo con las ratas egipcias o que te excita ver como los murciélagos duermen en el tapa rollo de tu ventana. Escribir era también comunicar, aunque mis escritos siempre terminaban escondidos y sin participarle al mundo mi dolor, mi felicidad o mi disconformidad.
Manténganse locos, pero comportándose como personas normales. Corran el riesgo de ser diferentes, pero aprendan a hacerlo sin llamar la atención.
sábado, 28 de agosto de 2010
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Ella cada día lo consideraría un milagro, lo cual no deja de ser así, si se consideran todas las probabilidades de que sucedan cosas inesperadas en cada segundo de nuestra fragil existencia.
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