Manténganse locos, pero comportándose como personas normales. Corran el riesgo de ser diferentes, pero aprendan a hacerlo sin llamar la atención.

sábado, 1 de enero de 2011


Hoy no quiero abrazarte. Ni besarte. Ni tocarte. Ni sentirte. Ni verte. Ni quererte. No quiero nada que termine en te. Porque todo eso quiere decir que tiene algo que ver contigo. Sólo aceptaré la excepción que confirma la regla. Hoy voy a esquivarte. Porque el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y yo ya he tropezado contigo unas quinientas veces. Y no quiero ni una más. Que bastante mal lo he pasado. Bastante tiempo te he dedicado a ti y a tu vida. Y tú no te merecías ni la mitad de mi tiempo. Que mi reloj corre muy rápido. Más que Fernando Alonso en las carreras. Hoy quiero darme el lujo de sonreír y que no sea por ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ella cada día lo consideraría un milagro, lo cual no deja de ser así, si se consideran todas las probabilidades de que sucedan cosas inesperadas en cada segundo de nuestra fragil existencia.