
Y digan lo que digan... NO es tan fácil meter casi 4 años de recuerdos en cajas de cartón.
Además ahora esas cajas las reciclan.
Además ahora esas cajas las reciclan.
El papel es prudente. El papel no te es infiel, no te caga, te deja ser. No te pone cara de circunstancia, aunque le estés contando que tienes morbo con las ratas egipcias o que te excita ver como los murciélagos duermen en el tapa rollo de tu ventana. Escribir era también comunicar, aunque mis escritos siempre terminaban escondidos y sin participarle al mundo mi dolor, mi felicidad o mi disconformidad.
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